40+1
Julio C. Vázquez Ortiz
Texto para el catálogo de Sinergias en el Museo Vostell Malpartida. Cáceres Abierto 2017
El término público introducido en el contexto de las artes visuales actuales, es tan controvertido como necesario. Una maraña de opiniones en parte provocada por el
capricho etimológico de la propia palabra y que podemos dividir según el artículo que le precede, entre el público (asistente, usuario, receptor...) y lo público (perteneciente o relativo al
estado, administración y/o colectividad general), concepciones ambas inherentes al denominado arte público y recurrentes en las discusiones sobre las características fundamentales de
éste.
Entre las múltiples acepciones del mismo, la definición realizada por Lucy R. Lippard que nos acerca Jorge Díez en su presentación del catálogo de Cáceres Abierto
2017 parece la más acertada y aceptada, entendiendo el arte público como “cualquier tipo de obra de libre acceso que se preocupa, desafía, implica y tiene en cuenta la opinión del público para
quien o con quien ha sido realizada, respetando a la comunidad y al medio. El resto es obra privada, no importa lo grande o expuesta o molesta que sea, o lo muy de moda que esté” .
Así, desde el entendimiento de la cultura como servicio público y el análisis artístico de los modos de construcción del espacio público, el comisario Jorge Díez
construye un programa de arte y cultura contemporánea en cuyo camino se cruzó un proyecto que la casualidad hizo parecer predestinado. Un documento guardado ya en un cajón y que gracias a la
voluntad de sus promotores y sobre todo a partir del interés y calidad de su propuesta, renace entonces, en torno a un nuevo escenario.
SINERGIAS, por tanto es un proyecto artístico de carácter específico, conceptualizado originalmente para el cuarenta aniversario del Museo Vostell-Malpartida,
acaecido en 2016, cuya frustrada ejecución provoca su rescate tan solo un año después, con el apoyo de un programa cultural centrado en
el arte público, Cáceres Abierto, permitiendo al museo desarrollar esta propuesta de origen colectivo. De esta manera, una intervención pensada para un evento
conmemorativo en un entorno museístico pasa, un año después, a formar parte de un programa cultural de vanguardia, concebido desde el protagonismo del arte en su extensión pública.
Una situación la cual, lejos de distorsionar el proyecto original, acaba enriqueciéndolo, gracias a un equipo de cuatro artistas que consiguen elevarlo a una nueva
dimensión otorgada por un contexto actualizado, sin perder su esencia conmemorativa ni su ligación a un entorno museístico, pero si aprovechando esa nueva idiosincrasia. A través del trabajo del
colectivo, SINERGIAS asume de manera natural su nuevo rol dentro del arte público, que por otro lado siempre estuvo latente, solo que ahora emerge de forma manifiesta. El interés por el público
es evidente, dada la interactividad de la pieza y su protagonismo conceptual, buscando recuperar aquellas relaciones fluidas entre la población de Malpartida y la actividad museística, mientras
vivía el maestro W. Vostell. A la vez, la particular concepción que en este caso hacen sus autores del espacio a intervenir, nos permite enlazar con la idea del museo como espacio perteneciente
al estrato de lo publico, de libre acceso, como puede serlo cualquier plaza de una población cualquiera.
Sobre esta idea, el grupo de artistas construye un doble artefacto video instalativo, con presencia tanto en la plaza mayor de Malpartida, como en la denominada
sala del molino del museo, con la peculiaridad de “intercambiar” los movimientos de las gentes en cada una de estas localizaciones, forzando digitalmente un relación cuanto menos plana, entre
museo y población en la actualidad. Algo que más allá del evidente discurso sobre el conflicto público/museo, consiguen formalizar en una instalación artística que podríamos tildar como total, no
solo por la cantidad de elementos, valores y matices que recoge, ya sean desde la referencia artística, la alusión social o política, sino que además todas sus partes aparecen correctamente
ensambladas y en perfecto funcionamiento.
Partiendo de los paramentos post escultóricos recogidos por Rosalind Krauss a través de la negación del paisaje y de la arquitectura este colectivo encuentra la
libertad necesaria para construir una instalación específica e interactiva, fácilmente identificable con la multidisciplina del arte de los nuevos medios, siendo el intercambio de acciones un
factor indispensable para completar el hecho artístico.
Un primer vistazo nos conduce inevitablemente a los experimentos lumínico espaciales de Jules Le Parc y su particular OpArt, rellenando el vacío conceptual de éste
con referencias al metadiscurso de Daniel Canogar en sus trabajos videoinstalativos. A partir de eso, SINERGIAS se erige en un espacio sobrio y sutil que nos recuerda la necesidad de recuperar
para el artista disciplinas como el videomapping, la video instalación o la proyección lumínica de las garras de los mega eventos y macro patrimonios, empleados aquí con la elegancia de claros
referentes como Olafur Eliasson.
La interactividad de ambas instalaciones (plaza y museo) deja patente el interés por los modos de percepción visual y temporal que pueda aplicar el usuario de la
pieza, condicionado por las características y el entorno de la misma. Mientras que en la plaza mayor de Malpartida, la interacción es casi involuntaria y por inercia, diluida entre los usos
propios de una plaza pública, en el museo se construye un ambiente oscuro que niega cualquier estímulo ajeno a la instalación, en un experimento sobre la afección subjetiva del continuo espacio
tiempo, más cercano a “La irrealidad del tiempo” de McTaggart que a la física teórica de Einstein.
Un experiencia que nos empuja a repensar la identidad de cada espacio y del colectivo que lo ocupa habitualmente, incitándonos hacia un proceso empático al visitar
el otro lado de la instalación, aunque solo sea por la curiosidad de ver la obra completa y que en última instancia se convierte en metáfora del eterno conflicto entre museo y gran público,
reseñado anteriormente como leitmotiv de la pieza. Para ello, sus autores no dudan en emplear la identificación con la figura humana como método más efectivo, amplificando la llamada de atención
desde una estética expresiva a la par que tecnológica, mediante la construcción virtual de un humanoide proyectado, que se mueve a tiempo real en correspondencia con la persona al otro lado del
sensor.
Toda una experiencia inmersiva de exquisita formalización estética acompañada, como no podía ser de otra manera, de un desarrollo tecnológico característico del
arte de los nuevos medios, que combina la construcción de hardware, con la escritura de código desde la perspectiva y sensibilidad del artista, ritmando sensores, mini ordenadores y proyecciones
a través del diseño de un software a medida; procesos propios de los NMA que nos remiten a pioneros como la pareja artística JODI, o más concretamente, a John F. Simon y su reinterpretación de
las teorías de Paul Klee, en esta caso actualizando el pensamiento del artista fluxus cuya conmemoración origina esta pieza.
Un proyecto colectivo cuyo éxito reside en la especificidad de cada uno de sus miembros, que parten de cero para crear una pieza única y efímera, sin necesidad de
atribuciones parcelarias como el dominio sobre la fenomenología de la percepción y el color de Castela, la concepción dibujística del tiempo de Germain, el análisis identitario de Gil a través de
la puesta en escena de sus humanoides, ni la pericia de Polo al convertir una placa base en una obra de arte convirtiendo el código informático en poesía virtual.
Por tanto una instalación específica, inmersiva, interactiva, multimedia y efímera perfectamente articulada, que recupera virtualmente el espíritu de Vostell a
través de su vocación pública, actualizando sus postulados teóricos, adaptados a una sociedad digitalizada.
1. LIPPARD, LUCY R. (1995), “Where We Are, Where We Could Be”, Suzanne Lacy (ed.), Mapping the Terrain. New Genre Public Art, Bay Press, Seattle
2. Cáceres Abierto 2017, es un programa de la Junta de Extremadura, comisariado por Jorge Díez y que integra intervenciones en el espacio pú blico, exposiciones,
debates y talleres, celebrado durante la primavera de 2017, en el cual se inscribe la intevención SINERGIAS.
3. “Se trata de un modelo y una forma de trabajo que ponen su foco en la cultura como servicio público”
DÍEZ, J., citado por Saioa Camarzana en “El arte público se hace con Cáceres”, artículo publicado en El Cultural, 02-06-2017.
4. “Podría decirse que la escultura había cesado de ser algo positivo y era ahora la categoría que resultaba de la adición del no-paisaje a la
no-arquitectura.”
KRAUSS, R. (1979) “Sculpture in the Expanded Field”, October Vol. 8, The Mit Press, Massachusetts.
5. MCTAGGART, J. M. E. (1908), “Unreality of Time”. Mind: A Quarterly Review of Psychology and Philosophy 17, Mind Association (ed.), Londres.
6. SIMON, J. F. (1996), “Every Icon”, programación sobre Java Applet Software. Aplicación informática que desarrolla un proceso de dibujo combinatorio descrito por
Paul Klee en el “Cuaderno pedagógico” (1925